"ASESINATO EN LA PLAYA"
HIPATIA Asociación Intercultural

"ASESINATO EN LA PLAYA"

Los casos de la inspectora Ruiz - capítulo segundo

Juana Ma. Fdez. Llobera | 17 ene 2026


Los casos de la Inspectora Ruíz

Asesinato en la playa

Capítulo segundo

La inspectora Ruíz salió del despacho del Comisario Sánchez con una sonrisa en el rostro. Se había vestido esa mañana con un traje chaqueta de color negro con una camisa de color vino, con la melena castaña clara suelta. Cuando pasó por delante de la mesa del subinspector, éste hizo un comentario:

—Deberías llevar el cabello suelto más a menudo, Isabel. Estás más guapa.

—Creo que si tengo que usar el arma para defenderte, te gustaré más con el moño.

La inspectora no hizo ningún otro comentario y se fue a su despacho desde el cual comenzó a mirar la lista de las personas más cercanas al fallecido y apuntó al lado el orden que iban a seguir para contactar con ellos y quién se encargaría de hacerlo. Al terminar, salió de su despacho para decirle al subinspector Rodríguez que convocara una reunión con todos los miembros del equipo y que la avisara cuando estuvieran reunidos. Eduardo así lo hizo y una vez todos allí, la Inspectora Ruíz comenzó a hablar.

—Como todos sabéis, fue encontrado en la playa del Arenal el cuerpo sin vida de un joven de veintiún años llamado Luther Becker, que era hijo de un conocido empresario llamado Norbert Becker. Bien…hay que ir consiguiendo saber qué ocurrió en la vida de Luther tanto momentos antes de que se produjera el asesinato, como las semanas anteriores, así que tenemos que hablar con las personas más cercanas a él. Yo ya he hablado en dos ocasiones con el padre del muchacho y telefónicamente con la madre, ya que cuando iba a ir a verla, ella me llamó porque su exmarido le había proporcionado mi teléfono. Yo iré a hablar con la novia de Luther, que se llama Laura Méndez Pascual. Rodríguez, tú ves a hablar con Mario González, que era uno de los mejores amigos de Luther, que quizás sepa algo de la noche en que se produjo el asesinato. Agente Vives, ves a visitar a Mónica Álvarez, que es amiga de Luther desde la infancia para ver qué sabe y Carla, tú ves a intentar saber si Pablo Torres salió con Luther esa noche también. Los demás, estar al tanto de las pistas que ellos vayan consiguiendo y averiguar lo que os vayan pidiendo. ¿Entendido? Coged cada uno una carpeta. Están allí todos los datos y direcciones.

—¿Le entregamos un informe de lo que vayamos descubriendo? —pregunta Carla mientras se enrolla en un dedo un mechón de su rubio cabello. 

—Sí, cuánto más detallado mejor. Hay que atar cabos. Gracias Carla, se me había pasado decirlo.

Todos salieron de la reunión y se fueron a hacer las tareas encomendadas. La inspectora Ruíz tardó unos minutos pues quería anotar unas cuantas cosas, luego se dirigió a su coche y fue a ver a la que era la novia de Luther. Una vez en el edificio donde vive la muchacha, pulsa el timbre del interfono del piso de ella.

—¿Sí?

—¿Laura Méndez Pascual?

—¿Quién es?

—Soy la Inspectora Ruíz, encargada del caso de Luther.

Laura no emite ninguna palabra pero pulsa para que se abra la puerta y pueda entrar la inspectora. Cuando Isabel llega al rellano del piso de la novia de Luther, Laura está esperándola en la puerta vestida con una bata de color azul claro y recogido el largo cabello castaño muy oscuro en una coleta, asomando por el cuello de la bata un pijama de color rosa con innumerables gatos en distintas posturas.

 —Pase Inspectora. Al fondo está la salida donde podemos acomodarnos para hablar.

La inspectora entró y siguió las indicaciones de Laura. Una vez en la salita cada una se sentó en una butaca, que estaban una frente a la otra. Un gato de color negro se sube encima de la muchacha y comienza a ronronear.

—Y bien, Inspectora, ¿qué quiere saber?

—¿Viste a Luther distinto en las últimas semanas?

—Bueno, Luther era bastante variable, así que yo no vi ningún cambio que me llamara demasiado la atención. Quizás, lo único que puedo resaltar, es que estaba enfadado un día por el comportamiento insistente de su exnovio. Luther era bisexual, yo también lo soy, así que nos entendíamos en ese aspecto muy bien.

—¿Se pelearon?

—No exactamente. Adrián nunca aceptó que Luther lo dejara y que esté conmigo. Más bien fue una súplica por parte de Adrián, pero a Luther su insistencia lo cabreaba.

—¿Lo ves capaz de matarlo?

—No sé qué decir. Al que si lo veo capaz, es al anterior novio, es decir, el que estuvo antes que Adrián, que se llama Santiago López, porque un día se lo encontró en un bar y le pegó un puñetazo que le hizo sangrar largo rato una ceja. 

—¿Sabes dónde puedo encontrarlos?

—Sí, lo sé. Ahora le apunto los lugares en los que puede hallarlos.

—Gracias, Laura. Será de gran ayuda y siento mucho que tengas que pasar por esta mala experiencia. 

 

                                  Juana María Fernández Llobera

Temas relacionados:

Opiniones de este contenido

Esta web se reserva el derecho de suprimir, por cualquier razón y sin previo aviso, cualquier contenido generado en los espacios de participación en caso de que los mensajes incluyan insultos, mensajes racistas, sexistas... Tampoco se permitirán los ataques personales ni los comentarios que insistan en boicotear la labor informativa de la web, ni todos aquellos mensajes no relacionados con la noticia que se esté comentando. De no respetarse estas mínimas normas de participación este medio se verá obligado a prescindir de este foro, lamentándolo sinceramente por todos cuantos intervienen y hacen en todo momento un uso absolutamente cívico y respetuoso de la libertad de expresión.




 No hay opiniones. Sé el primero en escribir.


Escribe tu comentario
* Datos requeridos
Título *
Contenido *
Tu nombre *
Tu email *
Tu sitio web