
Libros que me han dejado huella
‘Dime quién soy’ de Julia Navarro
¿De qué trata la novela?
La novela trata de un periodista que recibe una propuesta, por parte de su tía Marta, para investigar la intrigante vida de su bisabuela, una mujer de la que sólo se sabe que huyó de España abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la Guerra Civil española. Para ello deberá reconstruir su historia desde los cimientos, siguiendo los pasos de las distintas etapas de su vida, encajando todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su existencia. Marcada por los hombres que pasaron por su vida- el empresario Santiago Carranza, el revolucionario Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el médico militar vinculado al nazismo Max von Schumann- la vida de Amelia Garayoa es la de una mujer que aprendió que en la vida no se puede volver sobre el pasado para deshacerlo. Desde la España republicana hasta la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra Mundial y los oscuros años de la Guerra fría, esta mujer revolucionaria, esposa y amante, espía y asesina, actuará siempre de acuerdo a sus principios, enfrentándose a todo y cometiendo errores que no terminará nunca de pagar.
Pero vayamos más allá.
A través del personaje de Guillermo Albi, que es el periodista protagonista de la novela, cuando encuentra la partida de bautismo de su abuelo, que no fue tarea fácil, ya que su abuelo había repudiado el apellido de su madre, cambiándoselo por el de Fernández, sabemos que Javier Carranza Garayoa, era hijo de Santiago Carranza Velarde y Amelia Garayoa Cuní. Que fue bautizado el 18 de noviembre de 1935 en Madrid. Vio que no había lugar a dudas de que aquel era su abuelo, y que Amelia, su madre, había abandonado a su marido y su hijo para fugarse, por lo que parece, con un marino.
Guillermo en primer lugar va al barrio de Salamanca para ver si encuentra a algunos parientes que puedan hablarle de Amelia. Allí conoce a una mujer que también se llama Amelia, que vive con sus dos tías de noventa años. Tras presentarse y decirles la razón de su visita, las tías le dicen que ya le llamarán dándole información, pero que tiene que dejar la copia de la foto encontrada y la copia de la partida de nacimiento de su abuelo.
Al cabo de unos días, Amelia María Garayoa, le llama para decirle que sus tías han decidido hablar con él, aunque ella no esté de acuerdo, ya que ha indagado sobre él. Quedan para que él vaya a las cinco de la tarde de ese mismo día. Le cuentan entonces que Amelia Garayoa era familiar suyo, y que sufrió mucho cuando tuvo que separarse de su hijo Javier. Nunca se lo perdonó a sí misma. Ella se sintió siempre en deuda y jamás pudo pagarla, no supo cómo. Le cuentan que no hubo ni un momento de su vida en que no pensara en Javier. Le van ayudar pero con la condición de reservarse el derecho de decidir qué puede o no hacer con el texto que escriba. Pero él les dice que eso no lo puede aceptar, porque les dice que qué sentido tiene que le ayuden a investigar la historia de Amelia Garayoa si luego deciden no permitirle que lo que escriba lo entregue a su familia. Pero no le queda otra que aceptar porque ellas no ceden. Entonces conoce el hecho de que esas dos ancianos, Laura y Amelia (a la que llamaban Melita), eran primas de Amelia Garayoa. Le entregan entonces sus diarios que comenzó a escribir a los catorce años, cuando su madre le regaló el primero. Ella estaba muy feliz con escribir un diario, ya que soñaba con ser escritora. Le dicen que cuando los lea tiene que tener en cuenta el contexto de la época en la que fue escrito, ya que ella nació en 1927, y entonces hubo un periodo convulso de la historia, ya que fue el año en que triunfó la Revolución soviética, cuando aún no había terminado la Primera Guerra Mundial. En España había un gobierno de concentración, y reinaba Alfonso XIII. Ella creció en los años de la dictadura de Primo de Rivera. Luego asistió (al igual que sus primas) a la victoria republicana en las elecciones municipales de 1931 con la consabida proclamación de la República y la marcha de Alfonso XIII al exilio. Luego vinieron los gobiernos de centro-izquierda, y en 1932 la aprobación del Estatuto de Cataluña, el intento de golpe de estado de Sanjurjo, en 1933 el triunfo de las derechas agrupadas en la CEDA, y la huelga general revolucionaria de 1934.
Cuando comienza a leer el primer diario, ve que es un diario de una adolescente de familia acomodada. Entonces conoce que su tatarabuelo, era Vasco por parte de padre y Vasco francés por parte de madre, y que se dedicaba al comercio, viajando por toda Europa y también por América del Norte. Supo que tenía un hermano abogado, Armando, padre de los primos su bisabuela (Laura, Melita y Jesús). También conoció el hecho de que a Amelia, y a su hermana Antonietta, las cuidaba una niñera inglesa, aunque realmente su hada protectora era su ama de cría, Amaya, una guipuzcoana a la que querían mucho y que continuó realizando otras labores al servicio de la familia. Parece ser que su bisabuela fue una estudiante aplicada, a la que lo que más le gustaba era la pintura y el piano, soñando con ser una artista famosa en cualquiera de las dos disciplinas. Uno de los datos importantes es que era con su prima Laura con la que compartía sus secretos. Como le resultó aburrido, incluso tedioso, decide irse a tomar una copa con una amiga.
El segundo diario lo deja para el día siguiente. Allí Amelia habla de que tiene tuberculosis y que desde hace días guarda cama y el médico no le permite guardar visitas. Laura se cuela, sin embargo, aprovechando que el padre de Amelia está de viaje en Alemania y que la madre está en misa. Laura le ha traído como regalo un diario como aquel que le regaló su madre cuando cumplió catorce años. Cuenta que no le ha permitido acercarse a la cama, pero que su visita le ha proporcionado una gran alegría. El médico les aconseja que tiene que respirar aire puro, así que deciden irse al campo, a casa del ama Amaya, ya que habían pensado en mandarla casa de la abuela Margot, pero lleva una temporada con resfriados que no se terminan de curar. Al final se va sola, ya que su madre tiene que quedarse con Antonieta y esperar a que su padre regrese de Alemania, pero irán a verla de vez en cuando. Allí se hace con los hijos del ama, Aitor y Edurne. Aitor le enseña el idioma vasco, ya que a ella se le dan bien los idiomas, según dice siempre su padre. Caerá después, de que Edurne es el ama de llaves de las primas de su bisabuela.
Luego llega el turno de hablar sobre Santiago Carranza en la novela. Don Juan, el padre de Amelia, tiene deudas y quiere asociarse con Manuel Carranza, el padre de Santiago. Los señores de Carranza invitaron a don Juan y su familia a compartir el almuerzo del domingo en una finca que tenían en las afueras de la ciudad. Por aquel entonces don Juan no ocultaba su nerviosismo, dado que Manuel Carranza empezaba a darle largas en cuanto a asociarse para traer maquinaria de América. En realidad, la invitación de los Carranza se debía al interés que había suscitado Amelia en Santiago. El que parecía que iba para solterón, sin novia formal, se había prendado de la jovencísima Amelia, que expresaba opiniones políticas con gran desparpajo y defendía que las mujeres debían conseguir los derechos que le estaban negados. El joven pidió permiso a su padre para verse, y así comenzó su relación.
No voy a contar más de la novela, porque si no, no tiene gracia leerla. Espero que lo comentado sirva para que haya un interés en saber qué ocurre después.
Juana María Fernández Llobera.

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