
CRÓNICAS HIPATIA
Texto: M. Palou-Bosch (Dpto. Investigación)
Imagen: Fotografía urbana de reivindicaciones sociales: “Paz, techo y trabajo” (UNIDAD Y LUCHA, “Editorial enero 2026” (https://unidadylucha.es/index.php?option=com_content&view=article&id=6845:paz-techo-trabajo&catid=12:editorial&Itemid=103)
Fuentes:
(1) UNIDAD Y LUCHA (Madrid, 10 enero 2026): “Editorial enero 2026”. Comité Central PCPE: (https://unidadylucha.es/index.php?option=com_content&view=article&id=6845:paz-techo-trabajo&catid=12:editorial&Itemid=103).
(2) PSICOANALISIS DE LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA, “El hombre en la sociedad capitalista […]: Enajenación”, E. Fromm (1956, México, F.C.E.).
(3) EL CANAL DEL CORONEL (“La historia oculta de España: lecciones para el presente”):
(https://www.youtube.com/watch?v=_pK1VQpH5X4)
(4) THE ECOLOGIST, vol. 7, n.º 4, mayo de 1977: “Un Plan para la Supervivencia", Edward Goldsmith. (WAYBACK MACHINE; Internet Archive) (https://web.archive.org/web/20060514003214/http://www.edwardgoldsmith.com/page78.html).
ALIENACIÓN SOCIAL
No hace falta inventar nuevos términos, cuando la historia ya nos ha provisto de ellos. El fenómeno de la “ocupación de [las] mentes” (1), que el Frente Popular de Turquía ha venido en definir, no es más que el concepto puro de “alienación”. Alguna vez, incluso, alguien la definió como “enajenación social”: “llámese enajenación al estado” (2) del individuo cuyos actos no son dirigidos por él mismo. Según literalmente dice Marx (2): “[los] propios actos se convierten para él en una fuerza extraña, situada sobre él y contra él, en vez de ser gobernada por él” (C. Marx, EL CAPITAL, México, 2ª ed., 1958); es decir, la comunidad ha perdido la cordura, los individuos no son capaces de pensar libremente y su instinto, dominado por los gritos de la cúpula del poder fáctico, hace lo que se le dicta.
Por ello, quienes quieren proclamar, informar y formar, nuevas perspectivas a la sociedad, nunca deberían olvidar el hecho permanente de la “enajenación social”, elemento persistente desde que se creó la civilización. Y, efectivamente, la “Editorial de enero 2026” de UNIDAD Y LUCHA (1), acierta al hablar de preocupaciones artificiales y artificiosas de las criaturas sociales, que se generan por aquel poder fáctico a través de la deformación de los hechos: en vez de hablar de verdadera crisis del hábitat, hablan de las ocupaciones de viviendas y locales; en vez de analizar y argumentar la realidad del enfrentamiento ucraniano-ruso, directamente se utiliza la expresión de “la amenaza rusa/china”(1); y, en vez de observar las tragedias de las personas residentes en África o Sudamérica, se centra el discurso en la extinción de los españoles o europeos. Y, también, como se habrá podido observar en una entrevista reciente al Sr. Juan Manuel de Prada por el coronel Baños (podcast, 6 febrero 2026), la religión católica está en peligro por la invasión del islamismo (3).
En consecuencia, hay que admitir el “trampantojo” (1) social del cual nos habla la “Editorial” citada. No obstante, nuestro análisis no puede coincidir con el rotativo cuando éste habla de “puro idealismo más propio del discurso de una ONG al uso que de un Partido Comunista” (1). Esta forma, de desacreditar a todas las ONG, no vislumbra coherencia con la visión social e internacionalista de una organización política de izquierda (entiéndase: marxista): No porque el PCPE sea honesto en sus planteamientos y prácticas, signifique que todos los partidos comunistas estén inmunes de defectos en su organización; por tanto, no porque haya algunas asociaciones y entidades no lucrativas poco eficientes y eficaces o simplemente interesadas particularmente, todas las ONG y asociaciones similares se encuentren en el mismo discurso. En fin, tal afirmación puede considerarse como poco prudente por parte de la publicación del PCPE. Por definición, en general, las ONG hacen precisamente lo que no hacen las entidades, públicas y privadas, en favor de la sociedad más vulnerable.
En cuanto a las propuestas de la “Editorial” mentada, como “movilizar en la calle” (1), ella misma se contradice cuando habla de los fracasos de manifestaciones públicas puntuales como han sido las recientes referidas al genocidio de Gaza. El estilo de dichas manifestaciones de “movilización de masas” (1) ya ha caducado y no producen, al final, un incremento de la conciencia ciudadana. Dichas manifestaciones deberían de contener más estructura de carácter artístico-intelectual, jornadas con exposiciones y ponencias de análisis profundo para entender los grandes problemas de la sociedad actual. Para empezar, por ejemplo, deberíamos utilizar de un lenguaje claro. En este sentido, no hablar tanto de “retos” o “desafíos”, sino de verdaderos “problemas”, “dudas” o “dilemas”. Un trabajador en paro, no tiene un desafío, tiene un verdadero problema. Una familia embargada, no tiene el reto de pagar su deuda, tiene un drama social auténtico.
Cuando el texto de UNIDAD Y LUCHA se refiere a “generar […] una compleja red de alianzas sociales” (1), necesitará cabalmente de aquellas ONG afines que más arriba menoscababa. No despreciemos tampoco el idealismo, porque éste es la base de la acción, la fuente de la energía emancipadora. Asimismo, se nos habla de la “lacra del localismo”. En este sentido, la “Editorial” debería matizar y especificar esta cuestión. Debería definir por qué el “localismo” (1) es una “lacra” (1). Pues si recurrimos a Edward Goldsmith (4), nos dice que “Los problemas que enfrenta el mundo hoy, sólo pueden resolverse restaurando el funcionamiento de aquellos sistemas naturales que una vez satisfacían nuestras necesidades, es decir, explotando plenamente esos recursos incomparables que son las personas, las familias, las comunidades y los ecosistemas individuales, que juntos conforman la biosfera o mundo real”. Y matiza: “debemos crear una sociedad postindustrial económica y políticamente descentralizada”. De hecho, el texto de UNIDAD Y LUCHA señala “que la soberanía no puede sustraérsele a quienes forman las organizaciones de base”. En consecuencia, resulta esencial que se defina con precisión las funciones del punto central de toda organización social, sin que esas funciones invadan la propias de los pueblos y comunidades periféricas.
Finalmente, recordar al PCPE la premisa marxiana sobre la praxis: idea y teoría, luego la aplicación práctica; finalmente, análisis de la experiencia y verificación de la idea y la teoría inicial, en pro de su perfeccionamiento. Muchas gracias.
Dpto. Investigación Social
HIPATIA C.I.

Esta web se reserva el derecho de suprimir, por cualquier razón y sin previo aviso, cualquier contenido generado en los espacios de participación en caso de que los mensajes incluyan insultos, mensajes racistas, sexistas... Tampoco se permitirán los ataques personales ni los comentarios que insistan en boicotear la labor informativa de la web, ni todos aquellos mensajes no relacionados con la noticia que se esté comentando. De no respetarse estas mínimas normas de participación este medio se verá obligado a prescindir de este foro, lamentándolo sinceramente por todos cuantos intervienen y hacen en todo momento un uso absolutamente cívico y respetuoso de la libertad de expresión.
No hay opiniones. Sé el primero en escribir.
